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Cuánto cuesta, de verdad, generar un mes de posts

La cuenta abierta de un mes de contenido: texto, imagen y vídeo, cada uno con un orden de magnitud muy distinto. Y por qué la línea del vídeo es la única que importa.

Antes de nada

El precio de los proveedores de IA cambia con frecuencia, y cualquier número escrito aquí envejece. Este texto enseña a hacer la cuenta y muestra los órdenes de magnitud entre los tres tipos de generación. Antes de decidir nada con base en él, abre la página de precios de tu proveedor y sustituye los valores.

El mes que vamos a presupuestar

Usemos un mes realista para un negocio pequeño que se toma en serio su propia presencia: 20 piezas, repartidas así:

  • 12 posts de imagen única, con copy
  • 4 carruseles de 5 tarjetas, con copy
  • 4 reels de 8 segundos, con copy y guion

Es más o menos una pieza por día laborable. Mucha gente publica menos; casi nadie aguanta publicar más sin una máquina detrás.

Línea 1 — el texto es ruido en el presupuesto

El texto es la generación más barata que existe, y por un margen que suele sorprender a quien nunca ha hecho la cuenta.

Un copy terminado tiene, digamos, 120 palabras. El prompt que lo genera no es solo la instrucción: lleva el kit de marca — personas, tono de voz, términos prohibidos, la oferta con precio y enlace, el aviso de cumplimiento. Un prompt bien montado de esos queda entre 800 y 2.000 tokens. La respuesta, unos 300.

Veinte piezas, con guion de reel y variaciones, dan entre 40 y 60 llamadas de texto al mes. Multiplicando por cualquier modelo de texto de coste medio de la generación actual, eso queda en céntimos de dólar a pocos dólares en todo el mes — y los modelos más baratos bajan ese número en un orden de magnitud.

Conclusión práctica: no vale la pena optimizar la línea del texto. Si alguien te ofrece ahorro cambiando el modelo de texto, el ahorro es real y es irrelevante. Usa el modelo que mejor escribe en tu idioma.

Línea 2 — la imagen es el término medio

La imagen generada por modelo cuesta por pieza, no por token, y el precio varía con la resolución y la calidad. El orden de magnitud es de algunos céntimos a algunas decenas de céntimos por imagen, según el proveedor y el nivel elegido.

En nuestro mes: 12 posts de imagen única más 4 carruseles de 5 tarjetas dan 32 imágenes. Si cada carrusel exige dos intentos en la mitad de sus tarjetas — y los va a exigir —, suma 10 más. Unos 42 renders.

Aquí aparece la primera decisión que ahorra dinero de verdad, y no es sobre precio: parte de esas imágenes no debería venir de un modelo de imagen.

Una tarjeta de carrusel con título, número y una frase; una tarjeta de oferta con precio y CTA; una tarjeta de consejo con texto grande — todo eso es tipografía sobre fondo. El modelo de imagen se equivoca con el texto, y pagas el intento fallido igual. Una plantilla renderizada resuelve esos casos con un coste de generación que es, literalmente, cero: es HTML convirtiéndose en PNG en un navegador headless.

Rehaciendo la cuenta con esa separación: 12 imágenes de escena vienen del modelo, 20 tarjetas de carrusel salen de plantilla. La línea de la imagen cae a menos de la mitad, y la calidad sube — porque el texto sale bien.

Línea 3 — el vídeo es el presupuesto

Aquí está la línea que lo decide todo. El vídeo generado cuesta por segundo, y la diferencia entre proveedores y niveles de calidad es enorme — de pocos céntimos por segundo a varios dólares por segundo, en los modelos punteros.

Cuatro reels de 8 segundos son 32 segundos de vídeo. Parece poco. Pero:

  • Un reel rara vez sale al primer intento. Cuenta dos o tres tomas por pieza.
  • Eso son 64 a 96 segundos generados para 32 segundos publicados.

Con un modelo barato, eso es una cena. Con un modelo puntero, es más que la suscripción de cualquier herramienta de esta categoría. La misma cantidad de contenido, con una variación de dos órdenes de magnitud en el coste — y la variable es una elección que, en la mayoría de las herramientas, no haces tú.

Lo que revela la cuenta

Sumando las tres líneas, el dibujo es siempre el mismo, casi independientemente de los precios del momento:

  • Texto: cerca de cero. Ignóralo.
  • Imagen: pequeño, y cae a la mitad cuando usas plantilla en lo que es tipografía.
  • Vídeo: todo lo demás. Prácticamente el presupuesto entero.

Eso cambia lo que significa “controlar el coste”. No es elegir la herramienta más barata: es poder elegir el modelo de vídeo, y poder cambiarlo cuando la cuenta apriete o cuando un proveedor lance algo mejor por la mitad de precio. Quien no elige el modelo de vídeo no controla el coste del contenido — controla solo la suscripción.

Dos trampas que aparecen después

Regenerar no debería borrar. Si cada intento nuevo sobrescribe el anterior, pagas otra vez para comparar. Guardar las tomas anteriores — EverFeed guarda hasta diez — convierte la comparación en algo gratis. Recortar un vídeo tampoco debería sobrescribir el original, por el mismo motivo.

Rehacer todo cuando solo una etapa está mal. Si el copy quedó excelente y la imagen no, rehacer la pieza entera paga el texto otra vez sin necesidad. Por eso el pipeline de EverFeed tiene una fila por etapa, con la posibilidad de bloquear las buenas: la etapa bloqueada sobrevive a cualquier regeneración.

Suscripción que incluye generación × suscripción más tu clave

Con la cuenta de arriba en la mano, se pueden comparar los dos modelos comerciales de forma honesta.

La suscripción que incluye generación tiene una ventaja real: previsibilidad. Pagas un número fijo y dejas de pensar en ello. Y tiene dos desventajas: el precio lleva margen sobre un coste que no ves, y el tope de uso suele llegar exactamente en el mes en que más necesitas publicar.

La suscripción más tu clave lo invierte: la mensualidad es menor y previsible, el coste de generación es variable y visible. En un mes flojo gastas menos de verdad. En un mes fuerte gastas más — pero ves exactamente en qué, y puedes cambiar el modelo de vídeo por uno más barato sin cambiar de herramienta.

Para la mayoría de los negocios pequeños que probamos, el segundo diseño sale más barato porque la línea del vídeo — la que domina la cuenta — pasa a ser una elección. Y porque los intentos fallidos pasan a tener un precio que conoces, lo que cambia el comportamiento: quien ve el coste por toma aprende a escribir mejores prompts muy rápido.

Cómo hacer tu propia cuenta en diez minutos

  1. Escribe cuántas piezas de cada tipo publicas al mes. Sé honesto, no optimista.
  2. Multiplica los vídeos por 2,5 — es la tasa de intentos realista.
  3. Abre la página de precios del proveedor que usarías para vídeo y multiplica por los segundos totales.
  4. Haz lo mismo para imagen, acordándote de sacar de la cuenta todo lo que es tipografía y puede ser plantilla.
  5. Suma diez dólares para el texto y sigue adelante — te va a sobrar cambio.

El número que salga de esa cuenta es tu coste real de contenido. Compáralo con lo que pagas hoy. Si no puedes hacer el paso 3 porque no sabes qué modelo usa tu herramienta, eso también es una respuesta.

Escribe tu marca una vez.

Con tu clave, esa cuenta llega desglosada en la factura del proveedor — y EverFeed no cobra nada por encima.

Ver los dos caminos